martes, 11 de febrero de 2014

Tarta Kinder de queso ligera (San Valentín)


No sé si será el espíritu de Juan Luis Guerra que me posee mientras lo escucho cuando me pongo a cocinar, el hecho de que en Inglaterra ya lleven con el merchandising de “Be my Valentine” prácticamente desde que empezó el verano, o que tanta lluvia finalmente está afectando a mi estado mental, pero ayer me sorprendí a mí misma haciendo una tarta para San Valentín. Para no correr el riesgo de dejarme llevar y hacer una entrada sobre por qué no me gusta San Valentín, en que momento fue creado por el Corte Inglés y las floristerías y porque debes de querer a tu pareja los 365 días del año, de los cuales hay 364 más apropiados para regalarle bombones que el de San Valentín, voy a pasar directamente con la receta por dos razones:

1) Si habéis leído el titulo estaréis tan ansiosos de saber cómo he hecho que las palabras kínder bueno y light vayan juntas como yo por probar la tarta antes de siquiera haberla terminado. 
2) Porque sé que ya os conocéis todo el rollo de San Valentín y no necesitáis que yo sermonee sobre lo mismo una vez más (sé que sois gente lista).



La clave en esta tarta es compensar el exceso de las 5 barritas de kínder (100gr, tampoco es tanto, y menos cuando son de puro placer) con unos ingredientes muy ligeros. Salen unas 8 porciones de unas 200 kcal/porción así que creo que no está nada mal. La base bien merece una mención especial ya que fue un experimento que llevaba tiempo queriendo probar para suplantar a la típica calórica base de galleta con mantequilla. Vamos a ello.


Ingredientes:



Para la base:
  • 10 galletas
  • 50 gr. de queso light (yo usé Linessa, mismo sabor que philadelphia light pero menos calórico y más barato al menos aquí. Lo venden en el Lidl)
  • 1 cucharada de aceite

Para la mezcla de queso:
  • 100 gr. de barritas kinder
  • 200 ml. de nata baja en grasa
  • 250 gr. de queso de untar light tipo philadelphia (Linessa)
  • 100 ml de leche
  • 1 sobre (10 gr) de gelatina en polvo
  • 1 ½ de stevia líquida (Podéis usar otros endulzantes líquidos pero tener cuidado de que resistan el calor, ya que muchos pierden sus propiedades bajo este y que tengan el mismo poder endulzante. El poder endulzante de la stevia es entre 100 y 300 veces mayor que el del azúcar.  Yo la uso siempre porque es el mejor endulzante y el más natural de los que hay en el mercado hasta ahora. Ya sé que tengo pendiente una entrada sobre esto. Darme tiempo que la vida de profe es muy dura.)
Preparación:
Para la base:
  1. Primero vamos a trocear con las manos las 10 galletas y ponerlas en un bol al que añadiremos el queso de untar a temperatura ambiente y el aceite. Lo aplastaremos todo con un tenedor hasta que esté bien machacadito.
  2. Vamos a ponerlo en un molde de horno aplastándolo bien con las manos para que quede una mezcla compacta en la base del molde.  Ahora solo tenemos que meterlo en el horno a 180ºC durante 8 minutos.

Para la mezcla de queso:
  1. Lo primero será derretir en un cazo a fuego medio el queso de untar con la nata y las barritas revolviendo cada poco hasta que esté bien mezclado y fundido. Veréis que el queso de untar tarda un poquito pero no desesperéis.
  2. Mientras tanto, en un vaso con los 100 ml de leche vamos a disolver la gelatina revolviendo bien con una cuchara hasta que esté listo para después verterlo en el cazo con el queso y la nata.
  3. Calentamos la mezcla durante 1 o 2 minutos sin que llegue a hervir y por último añadimos el edulcorante. Fácil, ¿verdad? Pues ya solo nos queda verterlo en la base que previamente habíamos preparado y dejarla que enfríe para después meterla en la nevera por un mínimo de 3 horas.



Se despide una amante de los huevos kinder que hoy es un poquito más feliz.

Un besito para todos.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Pizza mil hojas Miss Cookingdom




















Por el poder que me otorga seguir tapada bajo mi nórdico de grosor 11.5 y mi pijama poco discreto del Primark os voy a confesar varias cosas en el post de hoy. La primera, es sobre como hice una de las recetas que mejor acogida han tenido hasta hora con las cosas que tenía en la nevera. El resto son cosas sobre mí para que conozcáis un poco mejor a esta profesora exiliada que un día decidió que no quería sufrir más no pudiendo hartarse a dulces y enloqueció para encontrar la manera de hacerlo sin engordar (al menos no más del peso máximo permitido en Ryanair para no tener que pagar asiento doble al volver a España).

Lo primero, la receta de la pizza. Surgió, y nunca mejor dicho, un fin de semana en el que mi novio venía a visitarme y tuve que improvisar con lo que tenía en la nevera, básicamente: pasta filo, jamón york, queso bajo en grasa, medio bote de alcachofas y poco más. De aquí salió para mi asombro una de las pizzas más alabadas que he hecho hasta ahora y bastante más ligera que una pizza normal. Os puedo asegurar que no os arrepentiréis de probarla, al menos, todavía no he encontrado una persona a la que no le guste y he recibido varias peticiones de ponerla en el blog. De hecho, no sé porque he tardado tanto en hacerlo. Creo que el principal problema ha sido que después de hacerla estábamos demasiado ocupados comiéndonosla como para hacerle fotos.

Ingredientes para 4 raciones grandes:

  • 6 hojas de pasta filo.
  • 150 gr. de jamón york
  • 6 lonchas de queso bajo en grasa (al gusto de cada uno).
  • Medio bote de alcachofas en conserva (unos 100gr.)
  • Un puñado de alcaparras
  • Medio bote de tomate triturado
  • Orégano

Preparación:

1. Con unas tijeras cortamos verticalmente en 2 las 6 hojas de pasta filo. Ahora tenemos 12 hojas que separaremos en 3 montones de 4 hojas cada uno.
2. Cogemos el primer montón y lo ponemos en la plancha de horno que vayamos a utilizar. Con una espátula lo barnizamos de tomate, añadimos las láminas de jamón york y después las lonchas de queso. Añadimos orégano al gusto.



3. Ponemos el segundo montón de hojas de pasta filo y lo colocamos encima. Volvemos a barnizarlo con el tomate y añadimos las alcachofas cortadas previamente en trocitos y las alcaparras. Otra vez volvemos a añadir orégano al gusto.



4. Por último, colocamos el último montón de hojas de pasta filo y ¡ya está! ¡así de fácil! 
Lo metemos al horno 10-15 minutos. Dependiendo del horno que tengamos cada uno ya sabéis que el tiempo varía ligeramente. Las sacaremos cuando veamos que empiezan a estar doradas.




¡A disfrutar de nuestra pizza!  


Lo segundo viene de la mano del blog iRecetas que me ha nominado con el premio Liebster Award! ¡¡Muchísimas gracias!! Ya lo había recibido en fechas navideñas del blog Cuky´s cookies pero con todas las cosas de Navidad se traspapeló en mi cabeza y no volví a pensar en ello hasta hoy.

Las pautas son: mencionar el blog que nos ha dado el premio, contestar a sus 11 preguntas, dar el premio a otros 11 blogs, hacer otras 11 preguntas y visitar los blogs que han sido premiados con nosotros. Aquí van las preguntas que me ha tocado contestar:

1. ¿Playa o montaña? Playa sin lugar a dudas aunque impliqué estar medio día con la barriga metida hacia dentro y sin respirar.
2. Un libro. El último que me regalaron: A lighter way to bake de Lorraine Pascale.
3. La receta de tu blog que más te ha costado hacer. Una Red velvet ligera en la que estoy trabajando ahora mismo.
4. ¿Dulce o salado? ¡Dulce!
5. Una película. Quiéreme si te atreves
6. Del proceso de llevar el blog (buscar qué hacer, preparar todo, hacer la receta, fotografiar, escribir la entrada...) ¿qué es lo que más te gusta? ¡Comerme la receta que he preparado para el blog! jajajaja
7. Un lugar. Mi casa porque a veces la echo de menos.
8. ¿Día o noche? Noche, para prueba un botón. (12:30 y escribiendo una entrada para el blog)
9. El blog que más te gusta leer o que más te inspira a hacer cosas. La receta de la felicidad.
10. Un sueño. Ser muy feliz.
11. Si te pudieras dedicar solo a esto, ¿lo harías? ¡Sí! Sin pensármelo 2 veces.

Mis 11 preguntas son para (me siento como cuando están a punto de nominar en GH):
Migas en la mesa (por lo que disfruto leyendo sus posts), Manzana y canela (por la presentación tan bonita que hace de sus postres), Flavour and frosting (por hacerme salivar siempre con sus tartas), El placer de mi cocina (porque siempre es una alegría pasar por su blog), Frambuesa y caramelo (por tener un blog tan bonito y cuidado), Tartaliciosa ( por lo mismo que frambuesa y caramelo), Larosa dulce (aunque ya se lo han concedido y no tiene tiempo yo se lo doy igual por sorprenderme a veces con alguna recetilla ligera), Las mejores recetas de Huga(porque es un placer pasarse a visitarlo), Cook & spoon (porque siempre hace unas fotos preciosas) y por último a estos blogs que he descubierto hace poco y merece la pena visitar chup-chup-chup y Julia y sus recetas.

 Y aquí van mis 11 preguntas:
¿Cuál es tu tarta favorita?
¿Puedes decirnos algo que nunca probarías?
¿Y algo que nunca podrías dejar de comer?
¿Cómo crees que puedes mejorar tu blog?
¿El primer postre que hiciste?
¿El plato que peor te salió?
Además del blog, ¿a qué te gusta dedicar tu tiempo libre?
Un pequeño secreto de bloguer gastronómico:
Un consejo para los que estamos empezando en este mundillo:
¿Cuál es tu tienda preferida para comprar accesorios de cocina?
Algo que odias que ocurra mientras cocinas:

¡Qué tengáis una buena semana!

miércoles, 29 de enero de 2014

Súper tortitas de chocolate ligeras


¡Buenos días! ¿Qué tal estáis llevando la semana? Hoy os traigo un desayuno riquisísimo y ligero para que no se os haga tan dura. ¡Tortitas para desayunar! Además, son de chocolate. Mi día no puede ir a mejor.
Con las medidas que os doy salen 3 tortitas, lo que vendría siendo una ración/persona, ¡y todas juntas tienen unas 200 calorías en total! Sin azúcar, sin mantequilla y sin huevosPodemos animarnos a añadirles algún topping. Yo les eche una cucharadita de sirope de chocolate. (Si, ya lo sé, chocolate con chocolate... yo soy así) ¡Son simplemente increíbles! Probad a hacerlas en casa y sabréis de lo que estoy hablando.
Podéis hacerlas dobles si queréis dejarlas para el día siguiente o para un antojo de chocolate.
Simplemente doblar la receta y mantenerlas en la nevera.
Son muy, MUY fáciles de hacer. Yo estoy en contra de madrugar un minuto más de la cuenta por lo que sea, pero creo que empezaré a levantarme 5 minutos antes para preparar estas tortitas. Imaginaros empezando el día con un café y este plato de tortitas de chocolate sin sentir un solo remordimiento ¿No suena perfecto?

Ingredientes:

  • ¼ taza de harina (unos 30 gramos)
  • ¼ cucharadita de polvo de hornear
  • ¼ cucharadita de bicarbonato de soda
  • 1 cucharada de edulcorante líquido
  • 1 cucharada de puré de manzana
  • 5 cucharadas de leche desnatada
  • 1 cucharada de cacao en polvo
  • 1 ½ cucharadas de chispas de chocolate
  • unas gotitas de extracto de vainilla

Preparación:

  1. Mezclar todos los ingredientes juntos.
  2. Poner una sartén a fuego medio.
  3. Hacer en la sartén como tortitas normales (yo utilizó aceite en spray para hacerlas bien ligeras).
  4. Dejar enfriar un poco antes de disfrutar.
  5. Añadir el topping que más os guste o simplemente comerlos así, ¡son impresionantes de cualquier manera!
























Probad a hacerlas cuando tengáis invitados para desayunar y no les digáis que son ligeras, veréis como no notan nada y les encantan. No defraudan.

Un besito para todos.

miércoles, 22 de enero de 2014

Light brownie cheesecake





Hoy hablaremos de un tema que está en las calles de media España. (No, no me refiero a la incógnita de si la infanta irá o no a la cárcel) El tema en cuestión es: ¿Por qué a todo el mundo le gusta el chocolate? Os cuento. El comer chocolate libera endorfinas que son las hormonas del placer. Comer una barrita de chocolate libera la misma cantidad de endorfinas que al tener una relación sexual y da la misma sensación de placer que cuando estás enamorado. ¿Hace falta que diga algo más?
Hace unos meses, mi novio vino a visitarme y fuimos al mercado de Brick lane en Londres. Y allí lo probé por primera vez... un brownie cheesecake que te hacía correr las babillas hasta los tobillos. Vamos, que se ajustaba a la perfección con esta definición de chocolate. Desde ese momento he llevado a todo aquel que ha venido a visitarme a probarlo y no falla. Es una apuesta segura 100%. Me propuse hacer una versión ligera y después de varios intentos fallidos, que aunque estaban buenos no llegaban al nivel del famoso brownie de Brick lane y que no compartiré aquí con vosotros por vergüenza torera, lo conseguí. ¡Por fin! Por fin he conseguido hacer la receta que me traía de cabeza. Su textura cremosa y sedosa, su color mitad brownie mitad cheesecake, su riquísimo sabor y olor puede llegar a hacer que dejeis de necesitar al mejor de los novios/maridos/amantes. ¡Y encima light! Con 200 calorías por trocito (¡malabares he tenido que hacer!) que harán desaparecer cualquier tipo de remordimiento. Ir buscando un sitio para esconderlo o desaparecerá en un momento.

Ingredientes (para 12 cuadraditos):

Para el brownie:
  • 100 gr. de margarina light
  • 75 gr. de chocolate negro (al menos que contenga un 70% de cacao)
  • 75 gr. de chocolate con leche
  • 3 huevos
  • 2 claras
  • 100 gr. de azúcar mascabado (podéis usar azúcar moreno en su defecto)
  • 3 cucharadas de harina integral
  • una pizca de sal
  • 50 gr. de cacao en polvo sin azúcar (yo utilizo Valor)
  • 1 cucharadita de bicarbonato

Para la cheesecake:
  • 120 gr. de crema de queso light (yo utilizo philadelphia light)
  • 3 cucharadas de edulcorante líquido
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de harina
  • ½ cucharadita de vainilla

Preparación:
  1. Precalentamos el horno a 180ºC y cubrimos el molde que vayamos a utilizar con papel de hornear.
  2. En un cazo pequeño derretimos la margarina con el chocolate negro y el chocolate con leche y revolvemos hasta que esté bien mezclado. Reservamos.
  3. Ponemos los huevos y las claras en un bol grande y los batimos hasta que tengamos una mezcla esponjosa. Es mejor con la batidora pero podéis hacerlo a mano si queréis.
  4. Añadimos el azúcar poco a poco sin dejar de batir hasta que todo esté bien combinado.
  5. Revolvemos la mezcla de margarina y chocolate y la vamos añadiendo poco a poco al bol como hicimos con la azúcar.
  6. Hacemos lo mismo con la harina, el bicarbonato, la sal y por último el chocolate en polvo hasta que tengamos todo bien combinado. Cuidado porque el chocolate tiende a irse al fondo así que de verdad tenéis que aseguraros de que todo está bien mezclado.
  7. Vertemos en el molde ¾ partes de la mezcla y reservamos la otra.
  8. Para la mezcla de cheesecake lo primero será colocar la crema de queso en un tazón pequeño y batirlo hasta que esté suave y cremoso.
  9. Añadir el edulcorante, el huevo, la harina, el yogur y la vainilla, y batir hasta que estén bien mezclados.
  10. Lo vertemos lentamente encima de la mezcla de brownie que tenemos en el molde.
  11. Para terminar, vertemos el resto de mezcla de brownie que habíamos reservado encima de la mezcla de cheesecake en grandes cucharadas.
  12. OPCIONAL: Con la punta de un cuchillo podemos arrastrar sobre cada cucharada que hayamos vertido un poquito de la mezcla, como si en un sol estuviésemos dibujando los rayos que tiene alrededor, para darle una forma más arremolinada.
  13. Horneamos los brownies hasta que la parte superior este firme al tacto, unos 20-25 minutos. En mi opinión es mejor dejarlo un poquito sin hacer que dejarlo hacerse demasiado y arriesgarnos a que se quede seco, así que tener cuidado con el tiempo que lo tenéis en el horno.  Lo dejamos enfriar completamente en el molde sobre una rejilla de metal. Voilà, c'est fini.


























                                                                              Un besito para todos.

miércoles, 15 de enero de 2014

Pan de frambuesas y plátano


Cuando llegue hace unos días, con más pena que gloria, me lleve la sorpresa de que los Reyes Magos también habían dejado algo para mí en Inglaterra. Se ve que este año me he portado muy bien y ninguno de mis alumnos me ha deseado ningún mal en su carta a Papa Noel (al menos por el momento todas mis extremidades siguen en su sitio). 




Este libro me sacó una sonrisa al llegar y de las de verdad, no de esas falsas que se ponen cuando no te gusta un regalo, que sabes que si la tienes que mantener por mucho tiempo se te terminará por romper una vena de la cara. Y te preguntas más que nunca qué habrás hecho para merecer eso (literalmente). Hay otros que, en lugar de emitir sonrisas falsas, prefieren evitar el contacto visual y mirar hacia abajo. Cada uno pasa el mal trago como puede. (A estos últimos es mejor que no les pongáis ese tenedor o cuchillo de la vajilla que tiene algún defecto o que esta menos brillante porque lo notarán si os dais los regalos todavía con la mesa sin recoger.) En resumen, que espero que esa sonrisa verdadera os la saque yo hoy a vosotros con esta receta que viene genial en este momento en el que todos recordamos todavía los nuevos propósitos de Año Nuevo que nos prometimos cumplir, como comer más sano, ir al gimnasio y otras mentiras. La verdad es que ni yo me esperaba que estuviese tan bueno con solo 180 kcal por ración (salen unas 10). Ir preparando el café para mojar.


Ingredientes:

  • 50 gr. de mantequilla sin sal
  • 50 gr. de azúcar moreno
  • 2 huevos batidos
  • 100 gr. de harina integral
  • 125 gr. de harina normal
  • 2 cucharaditas de levadurina
  • 2 plátanos maduros y aplastados
  • 125 gr. de frambuesas
  • 1 puñadito de copos de avena


Preparación:
  1. Precalentamos el horno a 180ºC y cubrimos un molde (yo utilicé uno de 22x10 cm) con papel de horno. Aseguraros de que el papel sobresale un poco por los lados para sacar el pan del molde una vez horneado.
  2. Batimos la mantequilla y el azúcar juntos en un bol grande hasta que estén bien combinados. Añadimos los huevos poco a poco y en dos veces batiendo bien entre cada una.
  3. Añadimos la levadurina y las harinas revolviendo hasta que este bien mezclado todo. Luego, añadimos los plátanos machacados y por último las frambuesas.
  4. Vertemos la mezcla en el molde y esparcimos los copos de avena por encima.
  5. Horneamos por 50-55 minutos y comprobamos que está listo pinchándolo encima con un palillo o similar para ver si sale limpio. Dejamos enfriar en una rejilla y después ya podremos desmoldarlo.
    Consejo: Gana en sabor si lo dejáis 1-2 
    días
     en un recipiente hermético.


¡Mirar que pinta tiene!

Un besito para todos.