La receta de hoy es una de esas que te llega antes de tiempo, pero que tienes tantas ganas de hacerla que no puedes esperar más (en este caso hasta Navidad). Qué queréis que os diga, yo estoy en contra de comer las cosas cuando toca, me las como cuando me apetecen y soy más feliz.
En realidad, de la receta que me hablaron fue de
El Pastel de Eccles. Me llamó mucho la atención descubrir que, al llevar pasas aplastadas, también se le conocía como Pastel de moscas, así que a pesar de que este nombre te hace perder un poco las ganas de comértelo (por no decir todas), decidí crear mi propia versión con algunos cambios y mucho más ligera, como siempre. Así que hoy os dejo con esta receta que tiene un doble objetivo, llenaros la barriga y además concursar en el concurso de
“Manzana&Canela” . Como es su CumpleBlog, quería una receta un poco especial. Pensé que debería llevar los ingredientes del blog, y esta me ha venido genial porque resulta que, además de todo lo anterior, también cumple con eso. La receta original no incluye las nueces pero creo que les dan un toque perfecto, y es verdad que, aunque ya son muy ligeros de por sí, sin la nuez lo son más.
Ingredientes (para 10 unidades):
- 100 gr. de pasas de corinto
- 1 cucharada de edulcorante en polvo (yo uso de stevia, pero cada uno el que prefiera, y también podéis sustituirlo por 25 gr de azúcar si no sois muy fans de los edulcorantes)
- 1 cucharadita de nuez moscada molida
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 25 gr. de cáscara de fruta confitada
- 1 manzana pelada y asada
- 6 hojas de pasta filo
- 25 gr. de margarina derretida
- 1 cucharada de azúcar demerara (en su defecto, azúcar moreno de la de toda la vida)
- 25 gr. de nueces
Preparación:
- Precalentamos el horno a 190ºC.
- Aplastamos la manzana asada con un tenedor hasta tener una especie de puré.
- Partimos las nueces en trozos pequeñitos.
- Mezclamos las pasas, la nuez moscada, el edulcorante la canela, la cáscara de fruta confitada, las nueces y el puré de manzana.
- Con una brocha esparcimos la margarina derretida por las hojas de pasta filo de la siguiente forma: Extendemos 1/3 de la margarina derretida en una hoja y le añadimos otra hoja encima, de tal forma que quedarán pegadas. Lo mismo con otras 2 y finalmente con las 2 últimas. Tendremos 3 parejas de hojas pegadas con la margarina.
- Cogemos 1/3 de la mezcla que hicimos con las pasas y la extendemos por la primera pareja de hojas. Añadimos encima otras 2 hojas de pasta filo pegadas y volvemos a extender 1/3 de la mezcla de nueces por toda la superficie. Repetimos esto con el último par de hojas.
- Enrollamos las hojas como un rollito suizo, con mucho cuidado para que no se rompan porque la pasta filo es bastante delicada.
- Partimos nuestro rollito en trozos de 2,5 cm de grosor. Los colocamos en una bandeja de hornear antiadherente y esparcimos por encima el azúcar demerara.
- Horneamos durante 12-15 min hasta que estén dorados.
¡A comer!
Un besito para todos.