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viernes, 10 de enero de 2014

Vasitos de flan


Hoy os traigo un postre quitapenas rápido y fácil de hacer. Surgió de un antojo enorme de Flanín que me entró en España estas Navidades antes de volverme a Inglaterra ya que por aquí no se encuentra. Solo necesitáis buscar en el armario vuestro molde para hacer cupcakes para poneros manos a la obra. Y no os voy a negar que me puse triste igual a la hora de marcharme, pero dicen que las penas con dulce son menos penas.  Y que
cuando el cielo está de lana, si no llueve hoy lloverá mañana. Como se nota que el iluminado que lo dijo vivía aquí. Verano, ven ya a salvarnos.

Ingredientes:

  • 1 sobre Flanín
  • ½ litro de leche
  • 2 ½ cucharadas de edulcorante líquido.
  • 1 sobre de pasta filo
  • 1 manzana
  • Canela

Preparación:
  1. Vamos a separar en 2 montones 8 láminas de pasta filo, 4 en cada montón y vamos a cortar cada uno en 6 cuadrados hasta que tengamos 12 cuadrados de 4 láminas cada uno. Los colocamos en nuestro molde para cupcakes como si fueran moldes de papel o vasitos.
  2. Pelamos y cortamos la manzana en trocitos pequeños.
  3. Precalentamos el horno a 180ºC.
  4. Preparamos el Flanín como dice el sobre, solo que en lugar de azúcar añadimos el edulcorante líquido. Lo dejamos templar un poco pero sin dejar de revolverlo para que no se formen grumos. Añadimos la manzana troceada y lo vertemos en cada vasito de filo.
  5. Lo metemos al horno unos 20 minutos hasta que la pasta filo se ponga doradita. 
  6. Los espolvoreamos con canela y listos.
                
¡Mirar que jugosos!

¡Buen fin de semana!

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Galletas de manzana y chocolate
















Todo el mundo es bueno, todo el mundo es mejor. Como el título de la película favorita de mi padre, fue el mensaje que me llegó el otro día de la que iba de camino al colegio. Al pasar por delante de la casa de unos vecinos me encontré esto. 

Por favor, sírvete

Tuve la suerte de que al volver del colegio todavía seguían allí así que me lleve un puñado. Claro, que si fuese en España ya no quedaría ni la bolsa, que es oír gratis y se nos ponen los ojos ensangrentados haciéndonos perder todo contacto con la civilización. Nos transformarnos en máquinas de matar para conseguir  aquello bajo el cartel de gratis aunque ni remotamente lo necesitemos, y si no que se lo digan a la asociación de azafatas traumatizas del Supercor, si, esas que se ponen con la bandejita de jamón o lo que toque para que tú lo pruebes by the face.
El caso es que tenía una receta de galletas Dunkan pendiente para hacer, y me puse manos a la obra. El resultado no me dejo muy contenta así que volví a hacerlas adaptando la receta a mí manera y en cantidades industriales, ya que íbamos a hacer una cena mejicana esa noche. No, las galletas no tienen nada que ver con la comida mejicana, pero después de tanto picante no veáis el éxito que tuvieron. Las hice de tres tipos, y les pregunte a nuestras amigas opinión, con nota y todo como si se tratase de un concurso.



Las que se llevaron el premio fueron las de manzana y las de chocolate, prácticamente por igual. Aunque una de ellas sigue manteniendo que las de manzana y almendras son las mejores. Vamos con la receta.

Ingredientes (para 20 galletas):

Masa común:
  • 2 huevos
  • 2 cuchradas de maicena
  • 6 cucharadas de edulcorante en polvo
  • 6 cucharadas de salvado de avena
  • ½ cucharadita de aroma de almendra
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • Una pizca de sal
  • 300 gr. de queso ricota
  • 1 cucharada de canela
Para las de chocolate: 30 gr. de chocolate valor sin azúcar en trocitos pequeños (tableta)
Para las de manzana: ¼ de una manzana grande
Para las de manzana y almendras: ¼ de una manzana grande y 15 gr. de almendras troceadas.

Preparación:
  1. Precalentamos el horno a 170ºC.
  2. En un bol, mezclamos todos los ingredientes de la masa común y revolvemos bien.
  3. Cuando tengamos una masa homogénea, veremos que nos ha quedado un poco acuosa. No pasa nada, las metemos en el congelador durante 15 minutos, hasta que se endurezca un poquito y nos resulte más fácil manejarla.
  4. Dividimos la masa en dos o en tres dependiendo de los tipos que vayamos a hacer. Yo la dividí en 3 y en uno añadí el chocolate en trocitos para las de chocolate, en otro ¼ de una manzana en trozitos y en el último ¼ de una manzana en trocitos y 15 gr de almendras troceadas. 
  5. En una bandeja cubierta con papel de hornear vamos colocando cucharadas de masa, con cuidado de dejar espacio entre cada una de ellas.
  6. Horneamos durante 20-25 minutos, hasta que veamos que están doraditas.
  7. Sacamos, dejamos enfriar, y las disfrutamos.

Mmmm, manzana…


Un besito para todos.

domingo, 13 de octubre de 2013

Tarta de manzana nostálgica



Nací en 1991. Como muchos niños asturianos, mis primeros años en el colegio transcurriendo celebrando, entre otras fiestas, el Amagüestu, para celebrar la llegada del otoño. Ese día nos daban castañas y sidra dulce en el patio del recreo. Seguramente que hacíamos un montón de actividades más, pero yo de lo que me acuerdo es de eso, que era lo que a mí me importaba, que sonase el timbre y bajásemos al patio a comernos las castañas y beber sidra.

Fue por esas fechas hace unos años, que mi padre no paraba de traer manzanas a casa porque en la finca de mi tío se habían dado muy bien ese año. Recuerdo que mi madre, saturada de ver tantas manzanas en la cocina, se puso a hacer membrillo y tarta de manzana como si su vida dependiese de ello. Ella es muy buena cocinera y prácticamente todo le sale de rechupete. Pero ninguna persona, por golosa que sea, habría resistido el ritmo de una tarta de manzana nueva cada 3-4 días. Se le fue un poco de las manos, y en diciembre en mi casa ya nos habíamos comido todas las tartas de manzana habidas y por haber que mi madre tenía en sus mil y un libros de cocina. Después de eso, aunque lo normal sería que aborreciese las tartas de manzana, me siguen gustando igual que antes y, sobretodo, el olor que llena la cocina cuando las preparas. Es curioso como podemos conservar en nuestra memoria viejos olores. Hay olores que inevitablemente relacionamos con personas, épocas o acontecimientos. Hoy, en un arrebato nostálgico, he preparado mi propia versión light de tarta de manzana y aquí os la dejo para todos aquellos que, como yo, estéis fuera de casa y echéis de menos aquel olor de tarta casera, preparada por madres y abuelas, que impregnaba toda la casa.

Ingredientes:
-8 cucharadas soperas de harina.
-4 cucharadas soperas de edulcorante en polvo.
-2 yogures naturales.
-2 huevos y 2 claras.
-1 sobre de levadura royal.
-2 manzanas grandes.
-1/2 cucharadita de nuez moscada.
-Canela

Preparación:
Precalentamos el horno durante 20 minutos a 180ºC. Cubrimos un molde con papel de hornear y espolvoreamos por encima una cucharadita de canela. Cortamos las manzanas sin pelarlas en láminas finas y las vamos colocando en el molde hasta que tengamos toda la base cubierta. Espolvoreamos por encima otra cucharadita de canela. En un bol mezclamos la harina, el sobre de levadura, el edulcorante, la nuez moscada, los huevos batidos con las claras y los yogures hasta que tengamos una mezcla homogénea. Vertemos por encima de las manzanas la masa semilíquida, distribuyéndola bien de manera que queden todas cubiertas. De nuevo espolvoreamos con una cucharadita de canela y lo metemos al horno. Veréis como la masa se va hinchando y las manzanas van subiendo hacia arriba hasta que esté lista en unos 20-30 minutos. 


Un besito pa
ra todos