¿Alguna vez os habéis preguntado a donde van las cosas que se pierden? Yo os daré la respuesta. Están todas en el trastero de mi casa. Allí viven y se reproducen en sus correspondientes cajas con etiquetas las mil y una cosas de un tiempo que fue mejor (o no, según para quién) y que en mi caso muchas de las cuales daba por perdidas. Mi madre, maniática del orden y la limpieza donde las haya, mantiene buena parte de ellas allí. Con razón dicen que no sabes lo que tienes hasta que tu madre viene y te pregunta: “¿Esto lo quieres o te lo tiro? “
En una de mis exploraciones durante estas Navidades encontré una caja con la etiqueta “recetas”, ¿prometedor, eh? Al abrirla descubrí que mi madre, no contenta con sus mil y una libretas de cocina hechas de recortes de revistas y de recetas que con el tiempo le fue dando el amigo del cuñado del primo del vecino, también guarda una caja llena de ellas en nuestro trastero. En este punto de la lectura supongo que ya os imaginaréis mi alegría en ese momento. En esta caja encontré la receta de hoy (interpretada a mi manera ya que las instrucciones de preparación venían algo incompletas) y unas cuantas recetas más bastante ligeras y prometedoras que os iré enseñando por aquí. Hoy os la dedico a todos los que con la excusa de San Valentín pasasteis un fin de semana de excesos. Os aseguro que está para chuparse los dedos.
Ingredientes (4 raciones):
- 200 gr de boletus
- 300 gr de espinacas frescas
- 1 granada
- vinagre de Jerez
- 6 cucharadas de aceite de oliva
- 120 gr de almendras tostadas
- ½ lombarda
- Cortamos media lombarda en tiras finas y pelamos y desgranamos la granada.
- Ponemos un cazo al fuego con 400 ml de agua y las almendras (reservando dos para después) durante 20 minutos. Despues las retiramos, salpimentamos y anñadimos la granadina. Batimos hasta obtener una crema fina.
- Limpiamos y cortamos los boletus en láminas. Los ponemos en un cazo con el aceite y el fuego al mínimo (a confitar) durante 20 minutos. Cuando estén listos los escurrimos y sacamos para un platito. A ese aceite le añadimos una cucharada de vinagre de Jerez, pimienta, sal y las dos almendras que previamente habíamos reservado.
- Cortamos en juliana las hojas de espinaca y pasamos a montar el plato.
- Mezclamos primero las espinacas y la lombarda, luego añadimos los boletus y por último la crema de almendras y granadina. Aliñamos todo con la vinagreta.
- Opcional: Si teneis almendras laminadas podéis añadir unas pocas alrededor de la ensalada para decorar. Podéis montarlo todo en un plato o en 4 individuales (a mi me gusta más de la última forma).
Un besito para todos.





