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sábado, 22 de marzo de 2014

Tarta Guinness por St. Patrick's


¿Es una café? ¿Un chocolate caliente? ¡No!

¡¡Es una tarta de cerveza Guinness light!! ¿Existen? ¡Claro que sí! Ya sabéis que la filosofía de este blog es que todo puede cocinarse de una forma un poco más sana y en el día de St. Patrick´s no os podía dejar sin una receta irlandesa. Además de hacerla en un molde también he aprovechado para utilizar estos moldes de silicona con forma de tazita de té que encontré en una tienda preciosa de Candem hace unos días.
Si no la he subido hasta hoy no es porque todavía me dure la resaca de la celebración que se hizo en Londres, es porque he estado demasiado ocupada preparando mi maleta para... ¡Dublín! Sí, este fin de semana voy a probar una AUTENTICA tarta Guinness irlandesa, el famoso pastel de patata llamado Boxty, el estofado irlandés, el pan de soda... y todo lo que mi cuerpo resista. No os preocupéis que no os dejaré sin documentos gráficos de todo lo que pase por mis manos.
Londres, al igual que muchas otras ciudades, celebró este día tiñendo de verde uno de sus lugares más emblemáticos, el increíble London Eye.
Un desfile en el que destacaban el verde, el blanco y el naranja cruzó las calles de durante el domingo 16 de marzo dejándonos con la boca abierta a todos los que como yo, podían disfrutarlo por primera vez y a los que ya llevan años celebrándolo. 

En Trafalgar Square estaba mi parte preferida, el mercado irlandés donde podías probar los auténticos sabores de Irlanda. En resumen, una experiencia para vivir una vez en la vida.

Brownie irlandés terriblemente bueno.

Además me dio tiempo a aprender algunas curiosidades sobre este día, como que St. Patrick´s no era irlandés ni nacido en Irlanda. Nació en el siglo V en la Britania romana y fue llevado a Irlanda como esclavo cuando sólo tenía 16 años. La leyenda dice que expulsó a todas las serpientes de Irlanda (me gusta la idea de visitar Dublín sabiendo que no hay ni una sola en muchos kilómetros a la redonda, llamarme loca) El color original de St. Patricks era el azul y no el verde ya que estos eran los colores de las ropas del Santo, pero después se asoció al verde por el paisaje irlandés. Y algo que me llamó mucho la atención, hay más irlandeses en los EE.UU. que en Irlanda. Bueno, algo así. Se piensa que más de 30 millones de estadounidenses tienen ascendencia irlandesa. Esto se debe a que durante la hambruna de la patata en Irlanda, millones de irlandeses salieron del país... (un momento, ¿a qué me recuerda esto?) buscando un futuro en EE.UU. 

Por todo esto y mucho más la receta de hoy va en honor a esta fiesta tan increíblemente genial. 
La crema de caramelo es opcional porque os garantizo que el pastel esta buenísimo sin ella y si queréis que sea lo más ligero posible es mejor tomarlo sin ella. Para gustos los colores. Buscaba algo similar a la crema irlandesa y bastante menos calórico y después de varias pruebas y diversos experimentos llegue a esta crema que si os gusta el caramelo no os la podéis perder. Espero que la disfrutéis tanto como yo.



Ingredientes: 

  • 175 g de harina
  • 100 g de azúcar mascabado (o azúcar moreno)
  • 3 cucharaditas de stevia
  • Una pizca de sal
  • 50 g de cacao en polvo sin azúcar
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharada de margarina light
  • 3 cucharadas de puré de manzana sin azúcar
  • 1 1/2 extracto de vainilla
  • 1 huevo
  • 2 claras de huevo 
  • 175 ml de cerveza Guinness
  • 2 cucharadas de pepitas de chocolate

Para la crema (opcional):

  • 40 ml nata líquida (si es baja en grasa mejor que mejor)
  • 30 g de azúcar
  • 30 ml de agua
  • 1 cucharadita de limón
  • 140 g de queso de untar (yo utilizo Linessa o Philadelphia light)

Preparación:

  1. Precalentamos el horno a 180 º C  y cubrimos el molde que vayamos a utilizar con papel de hornear.  Lo engrasamos con una pizca de margarina o lo rociamos con aceite en spray.
  2. En un tazón grande, mezclamos la harina, el azúcar, la sal, el cacao en polvo y el bicarbonato de sodio y revolvemos bien. Añadimos la mantequilla que deberemos sacar de la nevera unos 10 minutos antes aproximadamente, el puré de manzana, el extracto de vainilla, las claras de huevo y el huevo y batimos con la batidora hasta que esté completamente combinado. 
  3. Con una cuchara de madera revolvemos mientras añadimos la cerveza Guinness y las chispas de chocolate hasta que la masa se ​​espese un poco. 
  4. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante 35-40 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga seco. Dejamos secar sobre una rejilla de alambre de enfriamiento.

Para la crema: 

  1. Ponemos a calentar el azúcar con el agua y el zumo de limón en un cazo de fondo pesado a fuego lento, removiendo hasta que se disuelva. Lo llevamos a ebullición y dejamos hervir, sin remover, hasta que la mezcla adquiera un tono caramelo claro. 
  2. Retiramos del fuego e incorporamos la nata. 
  3. Lo dejamos enfriar y después lo metemos a la nevera al menos 5 horas, quedará más espesa.
  4. Consejo: Tener cuidado con el caramelo, si lo tenemos demasiado tiempo al fuego se puede quemar y coge sabor amargo.
  5. Pasadas las 5 horas lo mezclamos con el queso y removemos hasta que no queden grumitos. Cubrimos nuestra tarta con la crema.

¡A disfrutar!




¡Hasta la próxima semana!

Un besito para todos.

jueves, 13 de marzo de 2014

Tarta de frixuelos



"Mi mamá siempre decía que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes cual te va a tocar" es una de las frases históricas del mundo del cine. Quizás, mi madre era un poco menos "poética" que la de Forrest Gump y se limitaba a refranes sencillos "Sin querer, sin querer...¡mato un hombre a una mujer!" (cuando algo "accidentalmente" se rompía por arte de magia) que a frases tan profundas y elaboradas. En lo que si tenía razón era al decir que esta tarta, a pesar de ser típica del carnaval por estar hecha de frixuelos (dulce típico asturiano similar a los crepes), está buenísima bien sea carnaval, invierno, primavera, verano o en cualquier estación en la que la hagas. Recuerdo que me gustaba especialmente cuando la comía fresquita de la nevera en los días de verano, que aunque parezca mentira, en Asturias también tenemos alguno que otro. Y como ya me parecía suficiente castigo quedarme sin carnaval porque aquí en Inglaterra no gastamos de eso, decidí prepararla adaptándola para que fuese más ligera. Abajo os digo como sería la receta en su versión original y aquí podéis ver una video de Isasaweis, que al ser de mi tierra (si es que... todas las asturiana... modo patriótico ON perdonarme) ha hecho un vídeo donde se explica perfectamente como se hacen los frixuelos. ¡Vamos a ello!

Ingredientes:

Para la masa de los frixuelos:
  • 200 g de harina
  • 500 ml de leche desnatada
  • 4 huevos 
  • 1 cucharada de stevia
  • 1 pizca de sal

Para los rellenos:

Chocolate:
  • 100 g de chocolate para postres
  • 125 ml de leche desnatada
  • 1 cucharada de stevia
Mermelada:
  • 60 g de mermelada sin azúcar
Flan:
  • 1/2 sobre de Flanin 
  • 250 ml de leche desnatada
  • 1 1/2 cucharada de stevia 

La receta original llevaría además un chorrito de anís, leche normal tanto para los rellenos como para los frixuelos, 2 cucharadas de azúcar en la mezcla de chocolate, 2-3 en la mezcla de frixuelos y 3-4 cucharadas para la preparación del relleno de flan en lugar de stevia. Recordar que no todos los endulzantes tienen el mismo poder para endulzar, por ejemplo la stevia, que es natural y para mí el mejor que hay en el mercado hasta ahora con diferencia, endulza 3 veces más que el azúcar. También para el relleno utilizaríamos mermelada normal de la de toda la vida con todas sus calorías y azúcares. Además, al ir sacándolos de la sartén, los iríamos colocando uno encima de otro añadiendo entre ellos un puñado de azúcar que al derretirse con el calor formaría almíbar (lo siento mucho por mis queridos lectores, pero si queremos unos frixuelos light de este paso vamos a prescindir). Para que nuestra receta tenga la menor cantidad de grasas posible, pulverizaremos la sartén con un spray de aceite, o engrasaremos la sartén con un papel, como hace Isa en el vídeo.

Preparación:
  1. Ponemos todos los ingredientes de la mezcla de frixuelos en un bol. 
  2. Los mezclamos con la batidora para que no queden grumos y los dejamos reposar por lo menos 1 hora.
  3. Después, los revolvemos un poco con una cuchara de palo y después ponemos a calentar una sartén antiadherente engrasándola como acabamos de explicar, con un spray o con un papel con aceite para repartirlo por toda la sartén. 
  4. Con un cucharón mediano, que es la medida de la mezcla que yo utilizo para cada frixuelo, se vierte la mezcla sobre la sartén y se extiende moviendo esta en círculos y creando así una fina capa. 
  5. Cuando este dorado se le da la vuelta ayudándonos de una espátula de silicona con la que iremos despegando los bordes y después todo el frixuelo para que no se nos rompa y se dora por el otro lado.
  6. Vamos colocando los frixuelos unos encima de otros en un plato.
  7. Cuando ya los tengamos listos pasamos a los rellenos. En un cazo vamos a derretir el chocolate con la leche y la stevia revolviendo cada poco hasta que este listo. 
  8. Mientras tanto iremos preparando el flan como indican las instrucciones en el sobre de Flanín, solo que en lugar de azúcar añadiremos stevia. Y ahora ya sí, vamos a posar a montar la tarta.
  9. Es muy fácil, solo tenemos que añadir: frixuelo, capa de mermelada, frixuelo, capa de chocolate (sin usarlo todo), frixuelo, capa de flan. Y así sucesivamente hasta que terminemos nuestros frixuelos. Ir revolviendo el flan cada poco para que no se os formen grumos. Es IMPORTANTE reservar algo de chocolate para bañar la tarta por encima con el como veis en las fotos. Tiene buena pinta, ¿verdad?



Cuando se haya enfriado tenéis que meterla en la nevera para que se conserve y ocultarla bien de padres/amigos/hermanos/hijos/amigos ansiosos de dulce porque si no se terminará el mismo día de hacerla. 
Salen unas 8 porciones bastante grandes de unas 250 kcal cada una, ¡no está nada mal!


¡Hasta la próxima semana!

Un besito para todos.

domingo, 16 de febrero de 2014

Ensalada de boletus, lombarda y almendras






¿Alguna vez os habéis preguntado a donde van las cosas que se pierden? Yo os daré la respuesta. Están todas en el trastero de mi casa. Allí viven y se reproducen en sus correspondientes cajas con etiquetas las mil y una cosas de un tiempo que fue mejor (o no, según para quién) y que en mi caso muchas de las cuales daba por perdidas. Mi madre, maniática del orden y la limpieza donde las haya, mantiene buena parte de ellas allí. Con razón dicen que no sabes lo que tienes hasta que tu madre viene y te pregunta: “¿Esto lo quieres o te lo tiro? “
En una de mis exploraciones durante estas Navidades encontré una caja con la etiqueta “recetas”, ¿prometedor, eh? Al abrirla descubrí que mi madre, no contenta con sus mil y una libretas de cocina hechas de recortes de revistas y de recetas que con el tiempo le fue dando el amigo del cuñado del primo del vecino, también guarda una caja llena de ellas en nuestro trastero. En este punto de la lectura supongo que ya os imaginaréis mi alegría en ese momento. En esta caja encontré la receta de hoy (interpretada a mi manera ya que las instrucciones de preparación venían algo incompletas) y unas cuantas recetas más bastante ligeras y prometedoras que os iré enseñando por aquí. Hoy os la dedico a todos los que con la excusa de San Valentín pasasteis un fin de semana de excesos. Os aseguro que está para chuparse los dedos.

Ingredientes (4 raciones):

  • 200 gr de boletus
  • 300 gr de espinacas frescas
  • 1 granada
  • vinagre de Jerez
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 120 gr de almendras tostadas
  • ½ lombarda

Preparación:
  1. Cortamos media lombarda en tiras finas y pelamos y desgranamos la granada.
  2. Ponemos un cazo al fuego con 400 ml de agua y las almendras (reservando dos para después) durante 20 minutos. Despues las retiramos, salpimentamos y anñadimos la granadina. Batimos hasta obtener una crema fina.
  3. Limpiamos y cortamos los boletus en láminas. Los ponemos en un cazo con el aceite y el fuego al mínimo (a confitar) durante 20 minutos. Cuando estén listos los escurrimos y sacamos para un platito. A ese aceite le añadimos una cucharada de vinagre de Jerez, pimienta, sal y las dos almendras que previamente habíamos reservado.
  4. Cortamos en juliana las hojas de espinaca y pasamos a montar el plato.
  5. Mezclamos primero las espinacas y la lombarda, luego añadimos los boletus y por último la crema de almendras y granadina. Aliñamos todo con la vinagreta. 
  6. Opcional: Si teneis almendras laminadas podéis añadir unas pocas alrededor de la ensalada para decorar. Podéis montarlo todo en un plato o en 4 individuales (a mi me gusta más de la última forma).























Un besito para todos.

martes, 11 de febrero de 2014

Tarta Kinder de queso ligera (San Valentín)


No sé si será el espíritu de Juan Luis Guerra que me posee mientras lo escucho cuando me pongo a cocinar, el hecho de que en Inglaterra ya lleven con el merchandising de “Be my Valentine” prácticamente desde que empezó el verano, o que tanta lluvia finalmente está afectando a mi estado mental, pero ayer me sorprendí a mí misma haciendo una tarta para San Valentín. Para no correr el riesgo de dejarme llevar y hacer una entrada sobre por qué no me gusta San Valentín, en que momento fue creado por el Corte Inglés y las floristerías y porque debes de querer a tu pareja los 365 días del año, de los cuales hay 364 más apropiados para regalarle bombones que el de San Valentín, voy a pasar directamente con la receta por dos razones:

1) Si habéis leído el titulo estaréis tan ansiosos de saber cómo he hecho que las palabras kínder bueno y light vayan juntas como yo por probar la tarta antes de siquiera haberla terminado. 
2) Porque sé que ya os conocéis todo el rollo de San Valentín y no necesitáis que yo sermonee sobre lo mismo una vez más (sé que sois gente lista).



La clave en esta tarta es compensar el exceso de las 5 barritas de kínder (100gr, tampoco es tanto, y menos cuando son de puro placer) con unos ingredientes muy ligeros. Salen unas 8 porciones de unas 200 kcal/porción así que creo que no está nada mal. La base bien merece una mención especial ya que fue un experimento que llevaba tiempo queriendo probar para suplantar a la típica calórica base de galleta con mantequilla. Vamos a ello.


Ingredientes:



Para la base:
  • 10 galletas
  • 50 gr. de queso light (yo usé Linessa, mismo sabor que philadelphia light pero menos calórico y más barato al menos aquí. Lo venden en el Lidl)
  • 1 cucharada de aceite

Para la mezcla de queso:
  • 100 gr. de barritas kinder
  • 200 ml. de nata baja en grasa
  • 250 gr. de queso de untar light tipo philadelphia (Linessa)
  • 100 ml de leche
  • 1 sobre (10 gr) de gelatina en polvo
  • 1 ½ de stevia líquida (Podéis usar otros endulzantes líquidos pero tener cuidado de que resistan el calor, ya que muchos pierden sus propiedades bajo este y que tengan el mismo poder endulzante. El poder endulzante de la stevia es entre 100 y 300 veces mayor que el del azúcar.  Yo la uso siempre porque es el mejor endulzante y el más natural de los que hay en el mercado hasta ahora. Ya sé que tengo pendiente una entrada sobre esto. Darme tiempo que la vida de profe es muy dura.)
Preparación:
Para la base:
  1. Primero vamos a trocear con las manos las 10 galletas y ponerlas en un bol al que añadiremos el queso de untar a temperatura ambiente y el aceite. Lo aplastaremos todo con un tenedor hasta que esté bien machacadito.
  2. Vamos a ponerlo en un molde de horno aplastándolo bien con las manos para que quede una mezcla compacta en la base del molde.  Ahora solo tenemos que meterlo en el horno a 180ºC durante 8 minutos.

Para la mezcla de queso:
  1. Lo primero será derretir en un cazo a fuego medio el queso de untar con la nata y las barritas revolviendo cada poco hasta que esté bien mezclado y fundido. Veréis que el queso de untar tarda un poquito pero no desesperéis.
  2. Mientras tanto, en un vaso con los 100 ml de leche vamos a disolver la gelatina revolviendo bien con una cuchara hasta que esté listo para después verterlo en el cazo con el queso y la nata.
  3. Calentamos la mezcla durante 1 o 2 minutos sin que llegue a hervir y por último añadimos el edulcorante. Fácil, ¿verdad? Pues ya solo nos queda verterlo en la base que previamente habíamos preparado y dejarla que enfríe para después meterla en la nevera por un mínimo de 3 horas.



Se despide una amante de los huevos kinder que hoy es un poquito más feliz.

Un besito para todos.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Pizza mil hojas Miss Cookingdom




















Por el poder que me otorga seguir tapada bajo mi nórdico de grosor 11.5 y mi pijama poco discreto del Primark os voy a confesar varias cosas en el post de hoy. La primera, es sobre como hice una de las recetas que mejor acogida han tenido hasta hora con las cosas que tenía en la nevera. El resto son cosas sobre mí para que conozcáis un poco mejor a esta profesora exiliada que un día decidió que no quería sufrir más no pudiendo hartarse a dulces y enloqueció para encontrar la manera de hacerlo sin engordar (al menos no más del peso máximo permitido en Ryanair para no tener que pagar asiento doble al volver a España).

Lo primero, la receta de la pizza. Surgió, y nunca mejor dicho, un fin de semana en el que mi novio venía a visitarme y tuve que improvisar con lo que tenía en la nevera, básicamente: pasta filo, jamón york, queso bajo en grasa, medio bote de alcachofas y poco más. De aquí salió para mi asombro una de las pizzas más alabadas que he hecho hasta ahora y bastante más ligera que una pizza normal. Os puedo asegurar que no os arrepentiréis de probarla, al menos, todavía no he encontrado una persona a la que no le guste y he recibido varias peticiones de ponerla en el blog. De hecho, no sé porque he tardado tanto en hacerlo. Creo que el principal problema ha sido que después de hacerla estábamos demasiado ocupados comiéndonosla como para hacerle fotos.

Ingredientes para 4 raciones grandes:

  • 6 hojas de pasta filo.
  • 150 gr. de jamón york
  • 6 lonchas de queso bajo en grasa (al gusto de cada uno).
  • Medio bote de alcachofas en conserva (unos 100gr.)
  • Un puñado de alcaparras
  • Medio bote de tomate triturado
  • Orégano

Preparación:

1. Con unas tijeras cortamos verticalmente en 2 las 6 hojas de pasta filo. Ahora tenemos 12 hojas que separaremos en 3 montones de 4 hojas cada uno.
2. Cogemos el primer montón y lo ponemos en la plancha de horno que vayamos a utilizar. Con una espátula lo barnizamos de tomate, añadimos las láminas de jamón york y después las lonchas de queso. Añadimos orégano al gusto.



3. Ponemos el segundo montón de hojas de pasta filo y lo colocamos encima. Volvemos a barnizarlo con el tomate y añadimos las alcachofas cortadas previamente en trocitos y las alcaparras. Otra vez volvemos a añadir orégano al gusto.



4. Por último, colocamos el último montón de hojas de pasta filo y ¡ya está! ¡así de fácil! 
Lo metemos al horno 10-15 minutos. Dependiendo del horno que tengamos cada uno ya sabéis que el tiempo varía ligeramente. Las sacaremos cuando veamos que empiezan a estar doradas.




¡A disfrutar de nuestra pizza!  


Lo segundo viene de la mano del blog iRecetas que me ha nominado con el premio Liebster Award! ¡¡Muchísimas gracias!! Ya lo había recibido en fechas navideñas del blog Cuky´s cookies pero con todas las cosas de Navidad se traspapeló en mi cabeza y no volví a pensar en ello hasta hoy.

Las pautas son: mencionar el blog que nos ha dado el premio, contestar a sus 11 preguntas, dar el premio a otros 11 blogs, hacer otras 11 preguntas y visitar los blogs que han sido premiados con nosotros. Aquí van las preguntas que me ha tocado contestar:

1. ¿Playa o montaña? Playa sin lugar a dudas aunque impliqué estar medio día con la barriga metida hacia dentro y sin respirar.
2. Un libro. El último que me regalaron: A lighter way to bake de Lorraine Pascale.
3. La receta de tu blog que más te ha costado hacer. Una Red velvet ligera en la que estoy trabajando ahora mismo.
4. ¿Dulce o salado? ¡Dulce!
5. Una película. Quiéreme si te atreves
6. Del proceso de llevar el blog (buscar qué hacer, preparar todo, hacer la receta, fotografiar, escribir la entrada...) ¿qué es lo que más te gusta? ¡Comerme la receta que he preparado para el blog! jajajaja
7. Un lugar. Mi casa porque a veces la echo de menos.
8. ¿Día o noche? Noche, para prueba un botón. (12:30 y escribiendo una entrada para el blog)
9. El blog que más te gusta leer o que más te inspira a hacer cosas. La receta de la felicidad.
10. Un sueño. Ser muy feliz.
11. Si te pudieras dedicar solo a esto, ¿lo harías? ¡Sí! Sin pensármelo 2 veces.

Mis 11 preguntas son para (me siento como cuando están a punto de nominar en GH):
Migas en la mesa (por lo que disfruto leyendo sus posts), Manzana y canela (por la presentación tan bonita que hace de sus postres), Flavour and frosting (por hacerme salivar siempre con sus tartas), El placer de mi cocina (porque siempre es una alegría pasar por su blog), Frambuesa y caramelo (por tener un blog tan bonito y cuidado), Tartaliciosa ( por lo mismo que frambuesa y caramelo), Larosa dulce (aunque ya se lo han concedido y no tiene tiempo yo se lo doy igual por sorprenderme a veces con alguna recetilla ligera), Las mejores recetas de Huga(porque es un placer pasarse a visitarlo), Cook & spoon (porque siempre hace unas fotos preciosas) y por último a estos blogs que he descubierto hace poco y merece la pena visitar chup-chup-chup y Julia y sus recetas.

 Y aquí van mis 11 preguntas:
¿Cuál es tu tarta favorita?
¿Puedes decirnos algo que nunca probarías?
¿Y algo que nunca podrías dejar de comer?
¿Cómo crees que puedes mejorar tu blog?
¿El primer postre que hiciste?
¿El plato que peor te salió?
Además del blog, ¿a qué te gusta dedicar tu tiempo libre?
Un pequeño secreto de bloguer gastronómico:
Un consejo para los que estamos empezando en este mundillo:
¿Cuál es tu tienda preferida para comprar accesorios de cocina?
Algo que odias que ocurra mientras cocinas:

¡Qué tengáis una buena semana!

jueves, 12 de diciembre de 2013

Lasaña de espinacas al pesto light





Siempre pensé que podría vivir a base de lasaña y pizza, a base de pasta en general, porque es una de esas cosas que no me canso de comer. Después de pasar 8 días este verano en Italia me he llevado una decepción muy grande, y es que al quinto día ya no podía ni olerla. Así que nos divorciamos, como un matrimonio: relación intensa, pasas a verlo todos los días, y te divorcias. Pues en esas estábamos la pasta y yo hasta el otro día que me entraron unas ganas enormes de lasaña. Vamos que nos reconciliamos. Y fue todo gracias a esta receta. 

Ingredientes (para 6 raciones):

  • 750 gr. de espinacas crudas
  • 8 hojas de pasta para lasaña
  • 200 gr. de pesto ligero
  • 6 rodajas de queso mozarella bajo en grasa
  • 30 gr. de queso rallado cheddar para esparcir por encima
  • 600 ml de leche
  • 50 gr. de maicena
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 cebolla

Preparación: 

  • Precalentamos el horno a 180. 
  • Hervimos las hojas de pasta con un poquito de sal hasta que estén listas. Las separamos y las dejamos secar. Mucho cuidado en dejarlas bien separadas porque al secar si se dejan juntas pueden pegarse.
  • Ponemos a hervir las espinacas con un poco de sal durante 20-30 min, las escurrimos muy bien y las cortamos en trozos pequeños con un cuchillo.
  • En un sartén sofreímos con una cucharadita de aceite la cebolla y el ajo. Mezclamos la leche con la maizena y revolvemos bien para que no se formen grumos. Añadimos el pesto y por último las espinacas. Lo mantenemos todo 5 minutos a fuego lento hasta que espese y reservamos.
  • Vamos a montar la lasaña. Es muy sencillo, hoja de pasta, cubrimos de relleno de espinacas y así hasta la última capa que debe ser de pasta y que cubriremos con el queso mozarella y después espolvoreamos el queso cheddar rallado. 
  • Un poquito de orégano y al horno hasta que esté dorada por encima (unos 25 minutos).





¡Y solo 350 kcal gramos de felicidad por porción! Si os gusta la mitad que a mi me doy por satisfecha.

Un besito para todos.