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domingo, 13 de octubre de 2013

Tarta de manzana nostálgica



Nací en 1991. Como muchos niños asturianos, mis primeros años en el colegio transcurriendo celebrando, entre otras fiestas, el Amagüestu, para celebrar la llegada del otoño. Ese día nos daban castañas y sidra dulce en el patio del recreo. Seguramente que hacíamos un montón de actividades más, pero yo de lo que me acuerdo es de eso, que era lo que a mí me importaba, que sonase el timbre y bajásemos al patio a comernos las castañas y beber sidra.

Fue por esas fechas hace unos años, que mi padre no paraba de traer manzanas a casa porque en la finca de mi tío se habían dado muy bien ese año. Recuerdo que mi madre, saturada de ver tantas manzanas en la cocina, se puso a hacer membrillo y tarta de manzana como si su vida dependiese de ello. Ella es muy buena cocinera y prácticamente todo le sale de rechupete. Pero ninguna persona, por golosa que sea, habría resistido el ritmo de una tarta de manzana nueva cada 3-4 días. Se le fue un poco de las manos, y en diciembre en mi casa ya nos habíamos comido todas las tartas de manzana habidas y por haber que mi madre tenía en sus mil y un libros de cocina. Después de eso, aunque lo normal sería que aborreciese las tartas de manzana, me siguen gustando igual que antes y, sobretodo, el olor que llena la cocina cuando las preparas. Es curioso como podemos conservar en nuestra memoria viejos olores. Hay olores que inevitablemente relacionamos con personas, épocas o acontecimientos. Hoy, en un arrebato nostálgico, he preparado mi propia versión light de tarta de manzana y aquí os la dejo para todos aquellos que, como yo, estéis fuera de casa y echéis de menos aquel olor de tarta casera, preparada por madres y abuelas, que impregnaba toda la casa.

Ingredientes:
-8 cucharadas soperas de harina.
-4 cucharadas soperas de edulcorante en polvo.
-2 yogures naturales.
-2 huevos y 2 claras.
-1 sobre de levadura royal.
-2 manzanas grandes.
-1/2 cucharadita de nuez moscada.
-Canela

Preparación:
Precalentamos el horno durante 20 minutos a 180ºC. Cubrimos un molde con papel de hornear y espolvoreamos por encima una cucharadita de canela. Cortamos las manzanas sin pelarlas en láminas finas y las vamos colocando en el molde hasta que tengamos toda la base cubierta. Espolvoreamos por encima otra cucharadita de canela. En un bol mezclamos la harina, el sobre de levadura, el edulcorante, la nuez moscada, los huevos batidos con las claras y los yogures hasta que tengamos una mezcla homogénea. Vertemos por encima de las manzanas la masa semilíquida, distribuyéndola bien de manera que queden todas cubiertas. De nuevo espolvoreamos con una cucharadita de canela y lo metemos al horno. Veréis como la masa se va hinchando y las manzanas van subiendo hacia arriba hasta que esté lista en unos 20-30 minutos. 


Un besito pa
ra todos

viernes, 4 de octubre de 2013

La tarta más fácil del mundo


¡De vuelta en Inglaterra! El país de los cupcakes (y las tartas hipercalóricas).  Aunque la búsqueda de piso me tiene un poco ocupada y agobiada, he tenido tiempo para pasarme por Harrods y su sección de pastelería y por supuesto, de ir a hacer la compra. Y tengo una queja. Muy grande. Vale que no tengan cola cao, queso fresco o tomate frito, pero que no tenga edulcorante líquido ¡eso no!, ¡eso sí que no! Hasta que vuelva a España parece ser que tendré que conformarme con edulcorante en polvo. Se lo perdono, porque cada vez que paso por el escaparate de alguna pastelería se me cae la baba (y porque he descubierto que existe la crema de cacahuete light).
La primera tarta hecha en tierras inglesas la hice hace un par de días y fue para darle la bienvenida a una chica que acababa de llegar y estaba de cumpleaños. Es una tarta fácil y rápida de hacer. Recomendada para todos los adictos a las tartas de frutas. Si tenéis un molde alargado y alto queda todavía más bonita. Pero fijaros en que las galletas se asienten en la base porque si no al añadir la mezcla subirán para arriba. Si no os encajan bien, echar la mezcla poco a poco. Podéis ayudaros de un palito para ir pinchando en las galletas mientras añadís la mezcla y que no suban.

Ingredientes:
- 5 galletas sin azúcar
- 3 yogures de fresa desnatados

- 150ml de leche desnatada
- 8g de gelatina
- 3 cucharadas de mermelada de fresa light  
- 40 gotas de edulcorante líquido
- 200 gramos de fresas para decorar

Preparación:
Forramos el molde que hayamos elegido con papel film. Colocamos encima las galletas y distribuimos mermelada encima de cada una.
Ponemos ¾ partes de la leche al fuego y mientras se calienta mezclamos los 8g de gelatina con el resto de la leche en una tazita. Cuando la leche que teníamos esté a punto de hervir (pero sin llegar a ello) añadimos el contenido de la tacita con la gelatina, el edulcorante y los tres yogures. Lo removemos un poco y cuando esté todo incorporado lo retiramos del fuego  Batimos con batidora hasta que quede bien espumoso. Por último, vertemos con cuidado sobre la base de galletas y  llevamos al frigorífico, donde lo tendremos un mínimo de 6 horas para que tome consistencia y se solidifique. Y luego ya solo nos queda desmoldar y lo más divertido, adornarla con las fresas.

Lo mejor es que podéis jugar cambiando las galletas que hacen la base. Además, al ir juntas con la mermelada y a la nevera, se ablandan y no se echa de menos la mantequilla que se suele añadir al hacer las bases de galleta. ¡No me digáis que no es fácil!

Un besito.